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Día 2: Porque para Dios no hay nada imposible Lucas 1:37

Actualizado: 6 de oct de 2019


Antes del nacimiento de Jesús el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret a casa de María para anunciarle el nacimiento de Jesús, María estaba comprometida para contraer matrimonio con José, pero aún ella era virgen y sin entender como sucedería esto, le preguntó a el ángel y él le narró la forma exacta en que sería. Además, le añadió que una de sus parientas cercanas, Elisabet estaba por dar a luz a un bebe, después de su vejez y de ser llamada estéril, y en ese momento el ángel hace la afirmación PORQUE PARA DIOS NO HAY NADA IMPOSIBLE.

Como un sello impuesto sobre dos hechos que humanamente eran imposibles y que no tenían sentido pero que con el poder de nuestro Dios fueron posibles, el primero en nacer fue Juan el Bautista hijo de Zacarías y Elisabet y un tiempo después nacería Jesús de Nazareth hijo de José y María, nuestro Señor y salvador.


Los métodos y el tiempo de Dios no tienen que ser necesariamente los que esperamos.

Tenemos que ser sabios e identificar cuando estamos esperando que suceda eso que queremos y en el tiempo que deseamos, para así, aplicando el dominio propio, llevar cautivos a la cruz nuestros propios deseos. Esto va a para permitir que sea la voluntad de Dios ordenando el tiempo y la forma del cumplimiento de nuestras promesas.


Eso que crees hoy que es imposible, tu sanidad, tu restauración financiera, la renovación de tu matrimonio o cualquier necesidad, NO es imposible para Dios. Debes hallar el favor de Dios, como María lo hizo cuando le dijo al ángel: Hágase conmigo conforme a tu palabra. María estaba aceptando la voluntad de Dios sobre su vida, sin importar que la forma no coincidiera con lo que su razón decía. Simplemente tuvo fe, creyó, confió y así le demostró a Dios que su voluntad estaba por encima de todo, incluso de sus creencias y de lo que pudieran decir de ella.


Oremos: Amado Dios, te damos gracias por que tu voluntad siempre es buena, agradable y perfecta. Reconocemos que nuestra condición está bajo tu control, que sin saber la forma en que se resolverá, confiados estamos en que tu das la palabra para que esto se solucione, así es que, hágase conmigo conforme a tu palabra, que sea tal como tu deseas mi Señor. Eres todo lo que tenemos, y si solos y desamparados estuviéramos, tu estarías con nosotros, por eso, podemos tener la certeza que aquí estarás.

Háblame durante este día, revélame tu amor y recuérdame cuando eso que parecía imposible, tu lo hagas posible. En el nombre de Jesús, Amén.