• IVOOX
  • YouTube
  • Facebook
  • Instagram
CAJITASDEPROMESAS con GG.png
  • Conectarte con Dios

Día 20: Benditas serán tu canasta y tu mesa de amasar. Deuteronomio 28:5

Esta es una de las promesas contenidas en los primeros 14 versículos del capítulo 28 del Deuteronomio, exactamente el versículo 5; y encontramos dos elementos importantes allí, la canasta y la mesa de amasar.


La canasta era en usada en ese entonces para transportar los víveres, la comida, lo que mantenía la familia alimentada y subsistiendo. En el día de hoy la canasta se refiere a lo que tenemos en nuestras manos para cargar las bendiciones que tenemos para traer comida a casa, para producir el sustento, para generar nuestros ingresos. Y allí viene la primer bendición, sobre tu trabajo, gracia sobre ti para ir a donde tengas que ir y hacer lo que debas hacer. Estarás seguro, tu y tu familia, nunca faltará comida en tu mesa y comida que nutra y alimente tanto tu cuerpo como tu espíritu. La canasta era solo una herramienta para transportar; lo que alimentaba no era la canasta, eran los víveres dentro de la canasta, pero se usaba muchas veces, una y otra vez, entraban víveres en el mercado y salían en casa para hacer las más provocativas y deliciosas cenas; para compartir en familia y alabar y dar gracias a Dios por tenerla.


El segundo elemento que aparece es la mesa de amasar, este era un elemento más constante que se usaba para amasar la harina con que se fabricaría el pan. Pan que muchas veces compartió Jesús con sus discípulos y que antes de su muerte fue simbolizado como su cuerpo que sería entregado para el perdón de nuestros pecados. Fíjate que importancia tenía la mesa, si era bendecida por Dios, la masa estaría perfecta, produciría el mejor de los panes cada vez y reuniría a los discípulos para aprender del maestro. Que tu mesa de amasar sea bendita significa que lo que produzcas tendrá el poder de acerca a otros a Jesús como en ese tiempo sucedía.


Para recibir todas estas bendiciones el primer versículo del capítulo dice: Si realmente escuchas al Señor tu Dios, y cumples fielmente todos estos mandamientos, así es que acércate a papá y ponte a cuentas, escúchalo y obedécele y entonces Él bendecirá tu canasta y tu mesa de amasar.


Oremos: Padre, hoy solo quiero aprender a escucharte y tener el carácter necesario para obedecerte y servirte, quiero que bendigas mi canasta y mi mesa de amasar, bendice Dios mi trabajo, nuestra comida, nuestros frutos y permíteme ser luz para otros quienes aún andan en oscuridad, que pueda enseñarles como alcanzar tus bendiciones y enseñarles a obedecer tu palabra y tus instrucciones. No lo hago por las bendiciones, lo hago por agradarte y cumplir tu palabra mientras habite aquí. Bendito eres en el nombre de Jesús. Amén.