• IVOOX
  • YouTube
  • Facebook
  • Instagram
CAJITASDEPROMESAS con GG.png
  • Conectarte con Dios

Dios es mi proveedor



Dia 8 Devocional Financiero Si eres de los que dice: a Dios hay que ayudarlo, esto es para ti 

Mateo 6:31-33 dice: Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?” Los paganos andan tras todas estas cosas, pero el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.

Y la pregunta es cuando tenemos alguna necesidad que es lo primero que hacemos? Acaso es estar tranquilos y saber que si podemos cubrir eso que necesitamos o si podemos hacer eso que queremos depende de la voluntad de Dios y dejamos en su control el resultado; o más bien tomamos la decisión de preocuparnos y decir, pero que comeremos? Que beberemos? O con que nos vestiremos?

No te afanes si tu respuesta es preocuparte y todo lo demás; nosotros lo vivimos durante más de 30 años y cada vez que había una necesidad salían nuestros superhéroes internos y adivina qué? Lo resolvíamos. Y creo que tu también lo solucionas de alguna u otra manera y creemos que esto es ayudar a Dios, no mi querido amigo eso es hacerlo a tu manera, Dios no necesita tu ayuda, no somos tan importantes para ayudarle, lo único que ayuda a Dios es que seamos obedientes y sigamos sus instrucciones, eso si ayuda!!!!

El confiar en que Dios es nuestro proveedor significa que una vez alineados a su voluntad y obedeciendo sus instrucciones entendamos que si algo no se resuelve será su voluntad que no se resuelva o no se pague “ESTO NO DURARÁ PARA SIEMPRE” no desesperes solo debes demostrarle a Dios que sea lo que sea confías en su dominio, que sin importar lo que necesitas vayas primero a él y no a tu banco o a tus amigos o a tu familia.

Dios es más que suficiente y es el dueño de todo, una orden suya llenará tus manos de un día para otro… PEROOOO, estás listo para recibirlo?

Oremos: Amado Dios, hoy te pido que me enseñes a depender realmente de ti, que no es mi trabajo ni cuanto tengo en el banco ni cuanto soy capaz de hacer lo que me da seguridad, que eres tu Dios mi fuente y mi protección, entréname en cómo entender que soy tu administrador y que tú conoces mi necesidad y estar listo para cuando quieras llenar mis manos. Hoy declaro en el nombre de Jesús que nada puede detener mi camino y mi propósito en Jesús y aquello que ahora necesito será lo que más reciba de ti y por eso me rindo a ti y estoy atento a tus instrucciones. En el nombre de Jesús. Amén